Viajando con Joylent

Hoy voy a escribir un post algo atípico pero creo que hay un par de cosas que os pueden resultar interesantes.

Hace poco hice un viaje al extranjero de varios días y puesto que comer y cenar de restaurante todos los días subía el precio decidí llevarme varias bolsas de Joylent conmigo.
Antes de ir tuve que decidir si me llevaba Joylent, Maná o ambos (son los que tengo ahora mismo en casa). Al final opté por Joylent debido a que se disuelve mejor. Cuando tomo Mana siempre acabo tirando el poso por el retrete, y  como era muy probable que comiera en medio de sitios públicos sin muchas garantía de poder encontrar algún sitio para deshacerme del poso, descarté Mana.
Así que tras cargar mi maleta con Joylent, mi primera preocupación fue que en aduana me pararan por llevar bolsas cargadas de polvo extraño. He de decir que facture la maleta con 6 bolsas de Joylent y no tuve ningún problema.

En cuanto al viaje, para mi fue un acierto llevar el Joylent. Salía del hotel por la mañana con una botella de agua y una bolsa de Joylent y cuando entraba el hambre, haciendo una parada de 4 minutos en cualquier plaza ya tenía la comida solucionada y podía seguir visitando las cosas que me interesaban.

Eso sí, uno de los primeros día decidí prepararme el batido en el hotel y llevarlo en la mochila hasta que quisiera tomármelo, pero no se si será debido a que pasé muchas horas bajo un sol intenso o simplemente que al pasar el tiempo el producto se estropea, pero cuando fui a tomármelo estaba agrio y tuve que tirarlo.

En resumen, si vamos a estar varios días fuera es bastante útil en cuanto a ahorro de tiempo y dinero y no hay problema en facturarlo.